Ideas para paredes vacías (y a qué altura colgar las cosas)
Cuadros, espejos, baldas, cestas o un toque de color: ideas para vestir esa pared que te mira vacía, y las medidas para colgarlo todo a la altura justa (también si vives de alquiler).
Por Maruja, interiorista titulada@marujadel98 en Instagram (se abre en otra pestaña)
Esa pared que lleva meses vacía «hasta que encuentre algo bonito»… Te entiendo. Pero una pared desnuda hace que la habitación parezca a medio terminar, y casi nunca el problema es encontrar el cuadro perfecto: es no saber qué poner ni a qué altura. Vamos con las dos cosas.
Las medidas que lo cambian todo
- A la altura de los ojos: el centro del cuadro (o del conjunto de cuadros) a unos 145–150 cm del suelo. Es el error número uno: casi todo el mundo cuelga demasiado alto.
- Encima del sofá, la cama o un aparador: deja unos 20–25 cm entre el mueble y el borde de abajo del cuadro, para que se lean como un conjunto. Aquí manda el mueble, no los 150 cm.
- De ancho: que el cuadro o la composición ocupe más o menos dos tercios del mueble que tiene debajo. Un sofá de 2 metros pide algo de unos 130 cm de ancho, sea una pieza o varias.
Para acertar con el clavo: súmale a 150 cm la mitad de la altura del cuadro y réstale lo que baja el cordel o el colgador desde el borde de arriba. Ahí va el clavo.
Ideas para vestirla (no todo son cuadros)
Un cuadro grande
Una sola pieza grande es lo más fácil y lo que más calma transmite. Una lámina sencilla gana muchísimo con un buen marco y un paspartú blanco alrededor.
Una composición de cuadros
Antes de hacer un solo agujero, colócalos en el suelo hasta que te guste el conjunto. Después recorta plantillas de papel del tamaño de cada marco y pégalas en la pared con cinta de carrocero: así ves cómo queda de verdad y marcas los clavos encima. Deja siempre la misma separación entre marcos, de 5 a 8 cm, y busca un hilo conductor (el color de los marcos, la gama de colores o el tema) para que se vea como una colección y no como un mercadillo.
Un espejo
Multiplica la luz y hace que las habitaciones pequeñas y los pasillos parezcan más amplios. Ponlo donde refleje la ventana o algo bonito, y ojo con lo que tiene enfrente: si refleja el tendedero, también lo multiplica.
Baldas y repisas
Unas baldas con libros, plantas y algún objeto querido llenan la pared y además son prácticas. Agrupa en números impares, mezcla alturas y deja huecos vacíos para que respire. Si te gusta cambiar a menudo, una repisa estrecha para cuadros te deja apoyarlos y moverlos sin hacer agujeros nuevos.
Cestas, platos y textiles
Varias cestas de fibra de distintos tamaños, platos de cerámica o un tapiz colgado de un listón de madera aportan textura y calidez por muy poco dinero. Quedan especialmente bien en comedores, entradas y dormitorios.
Plantas
Una planta colgante, unas macetas de pared o una planta alta delante de esa pared vacía también cuentan como decoración. Y de las que más alegran.
Un toque de color
A veces lo que pide la pared no es colgar nada, sino pintarla: una pared de otro color detrás del sofá, un arco pintado detrás de la cama a modo de cabecero o la mitad inferior de la pared en un tono más oscuro. Es decorar, no reformar: con un bote y una tarde basta.
Si vives de alquiler
- Tiras y ganchos adhesivos que se quitan sin dejar marca. Mira en el paquete el peso que aguantan, respétalo y elige marcos ligeros.
- Cuadros grandes apoyados en el suelo, en un aparador o en una repisa: el efecto «apoyado sin querer» queda muy bonito y no hace falta ni un agujero.
- Un espejo de pie o una escalera decorativa con mantas también visten una pared.
Los errores que más veo
- Demasiado alto: cuadros a medio camino del techo. Bájalos a la altura de los ojos.
- Demasiado pequeño: un cuadrito solo en una pared grande, o encima de un sofá de tres plazas, parece un sello. Si no tienes uno grande, agrupa varios.
- Muchas cosas pequeñitas sueltas, repartidas sin orden: más que decorar, parecen olvidadas. Júntalas en un solo conjunto.
- Separaciones desiguales en una composición: con la misma distancia entre marcos, hasta piezas muy distintas parecen un conjunto.
Y no tienes que llenar la pared en un día. Mejor un mes más vacía que llenarla de cosas que no te dicen nada.
