La regla 60/30/10 explicada con un salón real
La regla más famosa de la decoración, punto por punto: qué va en el 60, en el 30 y en el 10, cómo elegir los colores (y las texturas) y los errores que la estropean.
Por Maruja, interiorista titulada@marujadel98 en Instagram (se abre en otra pestaña)
Seguro que has oído hablar de la regla 60/30/10. Suena a fórmula de examen, pero es de lo más sencillo y explica la razón de que algunas casas se ven «armoniosas» sin que sepas muy bien por qué. Te la explico con el salón de la foto.
Qué es la regla 60/30/10
Es una forma de repartir los colores de una habitación en tres papeles:
- 60 % · el color dominante. El que más se ve: paredes, suelo y superficies grandes (a veces también una alfombra grande o el sofá). Es el fondo y marca el tono general.
- 30 % · el color secundario. El que acompaña: muebles, cortinas, textiles o una pared de otro color. Le da carácter al fondo sin quitarle protagonismo.
- 10 % · el color de acento. La chispa: cojines, una lámina, jarrones, una manta, las plantas. Poquito, pero es lo que le da vida a la habitación.
Funciona porque al ojo le gusta saber dónde mirar. Si los tres colores pesan lo mismo, la habitación se ve caótica; si todo es del mismo color, plana.
El salón de la foto, punto por punto
- El 60: el blanco cálido de las paredes, junto con la madera clara del suelo y la alfombra de yute. Fíjate en que no es un solo color, sino una familia de neutros claros y cálidos que se llevan bien.

- El 30: el gris del sofá y el verde salvia de las cortinas. Son las piezas grandes que visten la habitación, en tonos suaves para que no compitan con el fondo.

- El 10: los cojines color teja, la maceta de terracota de la balda, las hojas de las plantas y la lámina. Pocos objetos, pero son los que se te quedan en la cabeza.

Y aquí va el truco de verdad: el acento se repite. La teja de los cojines vuelve a salir en la maceta de la balda, y el verde de las cortinas, en las plantas. Cuando un color aparece en dos o tres sitios, parece elegido a propósito; cuando sale una sola vez, parece un despiste. Además, el verde y la teja están casi enfrente en el círculo cromático, por eso se realzan el uno al otro.
Cómo aplicarla en tu casa
- Empieza por lo que ya tienes. El suelo, el sofá o los muebles de la cocina no los vas a cambiar mañana: ya forman parte de tu 60 o de tu 30 (un parquet anaranjado también es un color, y de los que más se ven). Elige lo demás a su alrededor, no en su contra.
- Elige un 60 tranquilo. Normalmente son las paredes: mejor un neutro que le siente bien a tu luz, como un blanco cálido, un arena o un greige. Si dudas, mira cómo elegir el blanco.
- Dale al 30 un poco más de color en las piezas grandes: cortinas, alfombra, un sillón o un mueble pintado.
- Atrévete con el 10. Son cosas pequeñas y fáciles de cambiar, así que aquí puedes arriesgar: un color que contraste con el 30, repetido en dos o tres puntos de la habitación.
No es solo color: también texturas
La regla funciona igual con materiales. Un salón todo en beige queda precioso si juegas con las texturas: un 60 de paredes lisas y madera, un 30 de lino y algodón, y un 10 de cosas con relieve o con brillo, como cerámica rugosa, mimbre o un toque de latón. En la foto pasa lo mismo: lino en las cortinas, punto grueso en los cojines y fibra en la alfombra. Por eso, aunque los colores son suaves, el salón no se ve soso.
Los errores más comunes
- Tomársela al pie de la letra. Nadie mide los porcentajes con calculadora: es una proporción a ojo.
- Repartir a partes iguales. Un tercio de cada color y la habitación no sabe quién manda.
- Un acento solitario. Un único cojín mostaza en un sofá gris parece que se ha caído ahí. Repítelo.
- Demasiados acentos. Si el 10 tiene cinco colores distintos, ya no es acento: es ruido.
Una guía, no una ley
La regla está para ayudarte, no para examinarte. En una habitación pequeña o muy tranquila puede ir mejor un 70/20/10, y en una con mucha personalidad el 60 puede ser un verde oscuro en las paredes. Úsala como punto de partida y, cuando algo no te encaje, fíate de lo que ves.
¿Quieres ver tu 60 en las paredes antes de decidirte? Pruébalo en Simulador de pintura, con tu suelo, tus puertas y tu luz.
